miércoles, 4 de marzo de 2015

SIN TU PERMISO



No soy poeta, no pretendo destacar con mis versos, tienen muy poco valor literario. Sólo me doy el gusto de compartir "mis poesías", con personas llanas de mi pueblo, que me piden que se las enseñe. 

Estos versos, están dedicados a un costalero que ha vivido treinta años de su vida, bajo la trabajadera del paso de palio de la Virgen de las Angustias y que este año, ha decidido dejar de serlo. Se que todo tiene su principio y su fin, y a él le ha llegado la hora de dejarlo. Aunque no creo que abandone para siempre, puede ser un hasta luego, antes que un adiós para siempre. Ha sido un buen hijo con su madre carnal y con la madre de Dios, ha cumplido con su estación de penitencia siempre, sin aspavientos innecesarios, nunca se ha vanagloriado con su trabajo y siempre ha tendido una mano y ha alentado a sus compañeros, cuando las fuerzas fallaban. Su mujer y su hijo se sienten orgullosos de tenerle. Y saben que todos los Viernes Santos que le quedan por vivir, su corazón estará siempre con ella. 


Esta noche sin mi permiso, 
sentí como mis labios rezaban.
Y como el llanto en mis ojos, 
la vista me la nublaba.

Esta noche sin mi permiso
sentí como mi alma sufría
cuando vi a un costalero
con su promesa cumplida

Fali Lobato Arahal

Homenaje a Eugenio de su familia

1 comentario:

PEPE LASALA dijo...

Me has puesto los pelos de punta Fali, cuando habla el corazón los versos dicen mucho. Olé tú.