miércoles, 4 de enero de 2012

NARANJAS



Las naranjas, con alto contenido en vitamina C, proporcionan al organismo una notable inmunidad contra los virus y los patógenos que acechan durante el invierno. De ahí la importancia de añadir este alimento en la dieta diaria durante los meses más fríos del año. Además de vitaminas, las naranjas contienen sales minerales y tienen un gran poder antioxidante y sustancias .

El gran poder natural de la naranja es su capacidad antioxidante, es decir, evita los daños causados por la oxidación y, de esta manera, ayuda a prevenir una gran cantidad de enfermedades y fortalecer el sistema inmunitario. En concreto, las vitaminas C y E y los carotenoides son los principales antioxidantes. A esto se le añaden recientes estudios que confirman la detección de otros compuestos, como los fenólicos, con efectos positivos para el organismo.
Destaca la gran inestabilidad de la vitamina C, ya que se degrada de forma muy rápida por el efecto del aire o la luz. Por este motivo, es preciso el consumo del zumo de naranja recién exprimido, ya que no se da tiempo a las vitaminas para que pierdan sus propiedades y se mantienen intactas.


MÁS DATOS DE LA NARANJASe cosecha en otoño e invierno, aunque a día de hoy se pueden adquirir naranjas durante todo el año.
Además de sus propiedades antioxidantes, tiene funciones diuréticas, preventivas, curativas y antirraquíticas.
Es rica en vitamina C, además de vitaminas A, B1, B9 y B2, así como potasio, calcio y fósforo.
Estimula el sistema nervioso, es eficaz contra jaquecas, insomnio o calambres.
Las naranjas maduras son de más fácil digestión, ya que la mayor parte de su ácido se ha transformado en azúcar.
Es laxante por su contenido en fibra.
Representa un alimento rejuvenecedor, debido a su poder antioxidante.
Su contenido en ácido fólico (B9) ayuda al desarrollo del feto en mujeres embarazadas.
Su origen es poco claro. Se desconoce con exactitud, pero se cree que provienen de China y Japón.


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