lunes, 4 de marzo de 2013

EL DOBLADILLO DE LA TÚNICA



La alegría más grande para una familia una vez que llega la Cuaresma, es la de probar a los pequeños de la casa, la "ropa" de nazareno. Echar el dobladillo de una túnica es una tarea amable para "la costurera". Entre puntada y puntada, mientras vas agrandando la prenda, vas despojándote de la niñez que habitaba en ella y que sin querer darte cuenta, miras la vida y la comparas con las agujas del reloj que giran y giran.Y ves que la vida va dando y quitando cosas muy bellas.

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