lunes, 18 de febrero de 2013

LA EMBAJADORA DE SU PUEBLO


Hay veces que sin querer, te encuentras con situaciones agradables, las cuales te hacen gozar y sentirte muy bien con lo que eres, con el lugar donde vives y con lo que tienes.
Es la hora del almuerzo y como cualquier domingo, son muchas las personas que se disponen a comer unas "tapas" en el bar de confianza. Cuando tengo ocasión, me gusta compartir mi almuerzo con los "mios". Te sorprendes que siempre te encuentras con las mismas gentes y en los mismos lugares, incluso la mesa donde te sientas, pareciera como si te estuviera esperando. Es inevitable mientras esperas que llegue tu plato, ver a los que van entrando y cogiendo sitio. Me sorprendió que llegaran dos mujeres "turistas" que por el acento (no es que yo sepa mucho de eso) parecían inglesas. Una de ellas se acercó a la barra e intentó como pudo, decir que querían algo de comer que no fuese carne. El camarero con amabilidad intentaba explicar un cúmulo de platos, a cual más bueno, pero era casi imposible, que aquella mujer lo pudiera entender. Entre gestos y muecas llegaron al entendimiento y se dispusieron a comer. Aquí es cuando llega lo bonito del momento. Al igual que yo presenciaba el momento, cerca de mi mesa había una reunión de mujeres mayores y en ella se encontraba la artífice de la genial idea. Se acercó a la mesa de las "inglesas" y con destreza les preguntó que si estaban cómodas. las mujeres con su acento, movieron la cabeza con amabilidad y soltaron un: ¡Okey!
La señora se apartó de la mesa y en vez de sentarse se fue hacia la barra, le pidió un plato de aceitunas al camarero, se las llevó a la mesa de aquellas turistas y con un solo gesto les dijo que eran aceitunas y de las buenas. Con una sonrisa recibieron aquel plato y empezaron a probarlas y por la cara que pusieron, se notaba que les habían gustado.
Esta señora tan encantadora, hizo de embajadora de su pueblo, ofreció cordialidad acompañada de nuestro mejor fruto "la aceituna". Me sentí satisfecha con aquel detalle. Sólo pienso que los mas jóvenes deberíamos hacer lo mismo, cuando se presenta la ocasión. ¡Merece la pena!

3 comentarios:

fali portillo dijo...

En Arahal hay muy bueba gente. Yo me siento orgulloso de ser de, y sobre todo haber nacido en mi pueblo

Abuela Ciber dijo...

Seria de una buenisima cordialidad entre los pueblos, agazajos como el de la señora.

Cariños

cepero dijo...

que bonito gesto el de esta señora , a si es como se vende un pueblo ,o mejor dicho a si es como debemos publicitar nuestro pueblo con la amabilidad de esa señora y sabiendo poner en valor lo mucho y bueno que tenemos