lunes, 5 de mayo de 2014

MAMÁ, NO MIENTAS TANTO!

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Tu madre lo ha hecho contigo. Probablemente, su madre lo hizo con ella. Lo peor de todo es que tú, como madre – o la madre de tus hijos – lo harás con tus vástagos. Lo peor de todo es que muchos de estos temores son totalmente infundados. Así que, sí: tu madre te engañó cuando eras pequeño. Por si no nos crees, aquí tienes diez miedos típicos que todos hemos oído alguna vez y que son sencillamente mentira.

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Si te tragas un chicle se te pega a las tripas 
Alguna vez te habrán hecho pasar verdadero terror por culpa de un chicle: justo después de tragártelo por accidente, te han dicho que tu estómago no lo podrá digerir o que pasarán siete años hasta que tus jugos gástricos terminen de destruir esa goma de mascar que nunca deberías haberte tragado. Puedes respirar tranquilo. Tu organismo se encarga del chicle de la misma forma que de cualquier otra cosa difícil de digerir: en uno o dos días el chicle habrá sido expulsado de tu cuerpo vía rectal.

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No te bañes aún, que se te corta la digestión 
La peor tortura para un niño en verano: hasta que no pasen dos horas después de comer, la piscina está prohibida. No vaya a ser que se te corte la digestión… Pero se trata de otro falso mito: no existen los cortes de digestión; lo que existe son los ‘shocks periféricos’, que tienen lugar cuando el cuerpo entra en contacto de forma brusca con agua fría y que nada tienen que ver con el tiempo que hace que comiste. La digestión dura unas cuatro horas y seguirá estés donde estés. Eso sí, mejor métete en el agua poco a poco para que tu organismo se acostumbre y no te marees por culpa del choque.

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Si duermes con el pelo mojado, te da un aire 
Si duermes con el pelo mojado ni vas a sufrir una parálisis facial, ni se te va a caer el pelo, ni nada por el estilo. Tampoco te pases de temerario: si duermes con el cabello empapado y la ventana abierta en pleno mes de enero igual sí que tendrás algo que lamentar. Pero de darte un aire, nada de nada.

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Tómate el zumo rápido, que se le van las vitaminas 
En este caso tu madre no te mentía, pero igual sí que pecaba de exagerada. Es cierto que las vitaminas del zumo pierden propiedades con el paso del tiempo, pero la cuestión está en el plazo que tiene que transcurrir para que la pérdida de propiedades vitamínicas sea significativa. En resumen, si tardas veinte minutos en tomarte un zumo, no pasa nada. Si lo dejas esperando durante horas, tu zumo ya no será el mismo.


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Los cromos que regalan en la puerta del cole llevan droga! 
Una de las leyendas urbanas más cómicas de todos los tiempos. Las madres fueron capaces de darle una vuelta de tuerca a una técnica de ‘marketing’ y la llevaron hasta un extremo insospechado. Madres del mundo, las empresas regalan cromos para que os dejéis el dinero en que vuestras criaturas intenten (sin éxito) completar la colección; no para engancharlos a la droga. Y no, la historia del primo del amigo del cuñado del portero del colegio no es cierta.


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Si no comes, no vas a crecer 
Hasta que, de pronto, pegas un estirón y empiezas a mirar a tu madre desde arriba. ¿Qué necesidad hay de atemorizar a un crío diciéndole que va a ser bajito durante toda su vida? Que sí, que hay que estar bien alimentado y esas cosas, pero cuando las hormonas dicen de tirar para arriba poco importa que no te acabes el plato de lentejas. Es más, si no vas a ser alto, da igual que te hartes a comer. En ese caso solo crecerás a lo ancho.


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Si comes muchas chuches, te saldrán lombrices por el culo 
Existen realmente. Las lombrices intestinales son unos bichos asquerosos que campan a sus anchas por el aparato digestivo de cualquier afortunado que haya terminado con huevos de estos parásitos en su interior. No importa si comes chucherías hasta reventar: las lombrices aparecen cuando las condiciones higiénicas no son las adecuadas o cuando, simplemente, alguien de tu entorno las tiene. Pero, por favor, antes de comer dulces, lávate las manos y, sobre todo, no vayas restregando las chucherías por el suelo (ni por sitios peores).
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Si te da un aire mientras bizqueas, te quedas así para siempre 
En primer lugar, habría que estudiar la obsesión maternal por “los aires”. Después, tomamos aire y nos relajamos. Seas niño o adulto, si te pones a hacer el payaso bizqueando no corres el riesgo de quedarte estrábico. La mala alineación de los ojos suele aparecer en la infancia o incluso en el nacimiento; pero desde luego no se padece a causa de “un mal aire”.


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Si lees con poca luz te quedarás ciego 
Desde luego, no vamos a decirte que leer con poca luz es lo mejor que puedes hacer, pero de ahí a quedarse ciego hay un salto importante. Tu vista se cansará rápidamente, te dolerá la cabeza e incluso se te saltarán las lágrimas; sin embargo, no sufrirás daños permanentes y, por lo tanto, no te quedarás ciego. Pero hazle caso a tu madre por una vez y enciende la luz, anda.

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Si no estudias no serás nadie en la vida 
Podríamos ser duros y decirte que pongas la tele a partir de las cuatro de la tarde para descubrir que no hace falta estudiar para llegar lejos (al menos, todo lo lejos que te lleva un plató de televisión), pero no vamos a ser tan demagogos ni vamos a decir que estudiar no sirve para nada. Sirve, pero, en definitiva, no hace falta tener un título para “ser alguien”. Ya lo eres.

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2 comentarios:

Mª Carmen dijo...

Tienes razón jajaja, cuántos mitos que se han ido desboronando conforme hemos ido creciendo y que algunos nos asustaban de verdad. Feliz semana. Besitoss.

PEPE LASALA dijo...

Jajajaja, todo eso me suena muchísimo Fali, a mi también me lo decían. Un abrazo y buena semana.