viernes, 22 de abril de 2011

VIERNES SANTO - JESUS NAZARENO

LA MADRUGÁ

Poco a poco, la tarde del Jueves Santo se desnuda valiente ante la mirada de todos. El cielo inundado de un misericordioso carmín, la viste de noche mientras las estrellas comienza a asomarse desde el negro palio que nos cobijará en una nueva y eterna madrugá. Cuando la orfebrería de cola del magnífico paso-palio de la Misericordia enciende la estrechez de la calle Victoria, muchos se despidende la Señora y perciben en sus almas el nerviosismo natural de la incipiente madrugada del Viernes Santo. Y cuando se ha cumplido el ritual de la preparación de la estación de penitencia, una multitud de arroyos de fe musita en las puertas de las casas del pueblo y hace que los hermanos y devotos de Jesús, se vean atraídos por el ímpetu de su corriente divina. Y el fervor mos lleva hasta el templo. Y estamos más cerca. Unos con túnica, otros de músico. Y nos vamos acercando. Unos con traje, otros de costalero. Y los cauces se llenan de dolores y rencores, de odio y desconsuelo, y es que somos pecadores y con nuestros pecados en la Parroquía desembocaremos.



Y la Hermandad se hace enorme,
cuando por Veracruz me encuentro
a un hombre costalero
que se acerca a mi uniforme,
que mi persona no conoce,
mas percibe el nazareno,
que mi viva sangre esconde.
Y juntos, como penitentes,
vamos pa la Magdalena,
sumidero de mi gente,
que se acerca por Marchena,
con capirotes en la frente,
por la Plaza y Colmena,
andando lentamente,
vamos pa la Magdalena,
sumidero de mi gente,
del pecado y las penas,
del odio que nos rompe,
y de la santa dualidad,
pues recibe otro nombre:
Primoroso Manantial,
del Amor de Dios hecho hombre.


David Lobato Arahal
(Fragmento de la XV Exaltación de la Semana Santa de Arahal - 2003)


1 comentario:

isabeli dijo...

En mi familia somos todos Nazaremos y hemos llorado este año por no poder verlo por las calles mi hijo lloraba a la salida del templo su ilusion llevar este año la medalla de mi padre pero no pudo ser a esperar que ya queda menos de un año